Día mundial del agua 2018: riesgo y agua potable en Latinoamérica

Estimados miembros y amigos de SRA-LA:

El Día Mundial del Agua se celebra anualmente el 22 de marzo como un medio de llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de los recursos de agua dulce. La creación de este día fue recomendado durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992 en Río de Janeiro y la Asamblea General de las Naciones Unidas respondió a dicha recomendación designando el 22 de marzo de 1993 como el primer Día Mundial del Agua (UN, 2018).

Esta es una excelente fecha para reflexionar sobre los riesgos sociales que implica la escasez de agua. Desde hace décadas, la gestión del agua potable ha sido un tema de preocupación a nivel mundial, y esta preocupación se ha incrementado en los últimos años debido a que cada vez es menor la disponibilidad de este recurso debido a la creciente contaminación de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos, el abatimiento de los acuíferos y la cada vez mayor polarización económica de las poblaciones. Algunas regiones sufren la escasez de agua más que otras; en el caso de Latinoamérica, de acuerdo con el Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA, 2004), el 33% de los recursos hídricos renovables del mundo se encontraban en esta región, lo que hace que América sea el continente con la disponibilidad más alta a nivel global. Sus 3,100 m3 de agua per cápita por año, duplican el promedio per cápita mundial. La gran mayoría de los países de la región cuentan con disponibilidades catalogadas entre altas y muy altas en razón de su superficie y población (Figura 1) (TLA, 2004).

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Figura 1. Disponibilidad del agua en América Latina (tomado de TLA, 2004).

 

Sin embargo, la disponibilidad del recurso no significa que éste sea accesible a la totalidad de la población. Esto implica que la mayoría de los países que cuentan con niveles de disponibilidad altos, experimenten disminuciones en los niveles de cobertura de agua potable para sus poblaciones (Figura 2).

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Figura 2. Población con acceso a agua potable en América Latina (tomado de TLA, 2004).

Así se ve en las Figuras 1 y 2 que México y El Salvador son los países de América Latina continental con la menor disponibilidad de agua (2,000 a 5,000 m3 de agua por habitante), sólo superados en escasez por los países insulares de Haití y Puerto Rico), mientras que casi todos los países de Sur América, con excepción única de Paraguay y Uruguay, tienen disponibilidades muy altas (mayores a 20,000 m3 por habitante). Pero en cuanto a acceso a agua potable, Paraguay es el país continental con menor población con acceso a este recurso (0%-50% de la población), seguido de El Salvador y Nicaragua (51%-70%), mientras que en México del 81% al 90% de la población cuenta con el servicio y en Chile, Uruguay, Costa Rica, Colombia, Guyana y Belice del 91% al 100% de la población lo tienen (TLA, 2004). Considerando los PIBPC (producto interno bruto per cápita) de los países de Latinoamérica (FMI, 2015), se observa que el acceso a agua potable podría estar relacionado con la pobreza, ya que Paraguay, El Salvador y Nicaragua ocupan los lugares número 19, 21 y 26 respectivamente (de una lista de 28 países), mientras que México ocupa el lugar número 5, y Chile, Uruguay, Costa Rica, Colombia, Guyana y Belice ocupan los lugares  1, 3, 7, 11, 22 y 23, respectivamente, es decir, en general, los países con mayor acceso a agua potable, tienen PIBPC más altos. En los casos de Guyana y Belice se observa una discrepancia, ya que un muy alto porcentaje de su población tiene acceso a agua potable pero sus PIBPC son bajos; en estos casos su población total es baja (ocupan los lugares número 25 y 27 de una lista de 35 países), lo cual puede contribuir a que tengan mejor acceso al agua potable pese a lo bajo de su ingreso.

Considerando lo anterior, es posible que en América Latina y otras partes del mundo se tengan problemas sociales en los países con baja disponibilidad de agua, ya que de acuerdo con Hagihara y Hagihara (2016) los riesgos sociales globales de la gestión de los recursos hídricos están aumentando rápidamente. Se necesita un cambio de paradigma en el manejo de tales problemas para dar el salto «de la sostenibilidad a la supervivencia de la humanidad». Los principales riesgos sociales son:
(a) Distribución desigual y variación de lluvia.
(b) Rápido aumento en la población mundial.
(c) Un aumento en la demanda de agua per cápita.
(d) Daño por salinización y desertificación debido al riego a gran escala, que agota los suministros de agua subterránea.
(e) Una disminución de los recursos hídricos por la contaminación de la industria y la agricultura.
(f) Gran daño a las estructuras sociales debido a grandes inundaciones y terremotos.
(g) Una falta de equidad en el manejo de los recursos hídricos regionales.

Por lo anterior, los riesgos sociales globales de la gestión de los recursos hídricos se resumen a continuación: El agua disponible representa solo el 0.01% del agua dulce de la tierra. La cantidad absoluta es constante. El riesgo (a) restringe el uso de agua en países y regiones secos. Los riesgos (b) y (c) causan escasez de agua y contaminan el agua dulce. La disminución en el agua disponible y la forma en que se asigna, junto con los riesgos (d) y (e), conducen a nuevos desafíos internacionales para la supervivencia. Además, si se produce el riesgo (f), cualquier región del mundo podría colapsar, y el sistema social de recursos hídricos de esa región podría muy bien desintegrarse (Hagihara y Hagihara, 2016).

Ahora tomemos nota de las siguientes noticias de 2018:

Las anteriores son todas notas relacionadas con la escasez de agua, coyunturas desafortunadas con cuestiones de cambio climático, baja conciencia ambiental, pobreza, malas decisiones políticas, corrupción, falta de planes de desarrollo y poca, muy poca capacidad y voluntad de prevención y gestión de riesgos. Entonces, pese a que Latinoamérica es la región con más recursos de agua dulce en el mundo, si no hacemos algo, algunos países de ese territorio pueden llegar a ser la próxima Ciudad del Cabo en poco tiempo.

Estimados amigos, los invito a reflexionar sobre cómo podemos hacer que los gobiernos, la comunidad científica y los ciudadanos reunamos esfuerzos para tratar de tener sociedades más equitativas, que usen de manera eficiente y sustentable los recursos naturales para reducir los riesgos de desastres y los riesgos sociales.

Atte.
Rosa María Flores Serrano
Presidente
Sociedad de Análisis de Riesgo Latinoamericana (SRA-LA)
22 de marzo de 2018
Citar como: Flores-Serrano, R.M. (2018). Día mundial del agua 2018: riesgo y agua potable en Latinoamérica. Notas SRA-LA, URL:http://srala.org/dia-mundial-del-agua-2018-riesgo-y-agua-potable-en-latinoamerica/

Referencias citadas:
FMI Fondo Monetario Internacional) (2015). Anexo: Países de América Latina por PIB. URL: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_de_Am%C3%A9rica_Latina_por_PIB#cite_note-FMI_PIB_(PPA)_PER_CAPITA-5 (consultado el 22 de marzo de 2018).
Hagihara Y. y Hagihara K. (2016). Water Resources Conflict Management: Social Risk Management. In: Hagihara K., Asahi C. (eds). Coping with Regional Vulnerability. New Frontiers in Regional Science: Asian Perspectives, vol 4. Springer, Tokyo.
TLA (Tribunal Latinoamericano del Agua) (2004). Situación Hídrica en América Latina. URL: http://tragua.com/situacion-hidrica-en-america-latina/ (consultado el 22 de marzo de 2018).